
En Bogotá, estudios han documentado una prevalencia de ambliopía, comúnmente conocida como ojo perezoso, del 2,68 % en niños de 3 a 8 años. Aunque parece una cifra menor, puede afectar la forma en que el niño aprende a ver si no se detecta a tiempo.
¿Qué es la ambliopía?
La ambliopía ocurre cuando uno de los ojos no desarrolla bien su visión y el cerebro empieza a usar más el otro ojo. Esto puede hacer que el niño no vea con la misma claridad por ambos ojos, incluso si aparentemente no presenta molestias.
Señales que pueden alertar a los padres
Muchas veces, los niños no dicen que ven mal porque se acostumbran a ver así. Por eso, es importante observar si aparecen señales como:
- Acercarse mucho a los objetos, libros o pantallas.
- Cerrar un ojo para mirar mejor.
- Inclinar la cabeza al leer, escribir o ver televisión.
- Presentar dificultad para leer o seguir una línea de texto.
- Evitar actividades que requieren atención visual.
- Tener bajo rendimiento escolar asociado a la visión.
¿Por qué detectarla temprano?
Detectar la ambliopía a tiempo es clave porque durante la infancia la visión todavía está en desarrollo. Una atención oportuna ayuda a que el niño fortalezca habilidades visuales importantes, como la fusión, que permite unir las imágenes de ambos ojos, y la estereopsis, relacionada con la visión en profundidad o visión 3D.
Por eso, la valoración temprana, los controles periódicos y el uso permanente de la corrección óptica, cuando es indicada por el especialista, son estrategias importantes para contrarrestar esta condición.
En una cita oftalmológica se revisa de forma completa la salud visual del niño: cómo ve, si necesita fórmula, cómo están alineados sus ojos, cómo trabajan juntos y si hay hallazgos que requieran seguimiento. En la Clínica Oftalmológica Colsubsidio, esta revisión permite orientar a las familias con información clara sobre lo que está pasando con la visión del niño y los pasos a seguir según cada caso, ya sea uso de gafas, controles periódicos, seguimiento por oftalmología u otras indicaciones.
Tratamientos y tecnología
El tratamiento principal es la corrección óptica, como el uso de gafas, pero la tecnología ha evolucionado:
- Lentes de contacto: una opción para fórmulas altas, que puede mejorar la calidad de vida y el campo visual según la indicación del especialista.
- Innovación: lentes oftálmicos de última generación y monturas seguras, cómodas y a la moda.
Cuando el especialista indica el uso de gafas u otra corrección óptica, en Opticentro se encuentran alternativas para acompañar el tratamiento visual del niño, de acuerdo con sus necesidades.
La meta: que cada niño vea el mundo con total claridad
Cuidar la visión desde la infancia puede marcar una diferencia en la forma en que los niños aprenden, juegan y se relacionan con su entorno. Por eso, detectar a tiempo cualquier cambio visual y seguir las indicaciones del especialista ayuda a acompañar su desarrollo y a tomar decisiones oportunas para su bienestar.