Puedes realizarlo si hace tiempo no revisas tu salud, si estás en una nueva etapa de vida, si quieres tener mayor control después de los 40 años, si estás retomando hábitos saludables o si buscas hacer seguimiento al crecimiento y desarrollo de tus hijos.
También es una buena opción cuando quieres anticiparte y entender cómo estás, incluso antes de sentir una molestia.









