- Dolores musculares, articulares y migrañas.
- Estrés, tensión y dificultad para relajarse.
- Alteraciones del sueño.
- Síntomas asociados a alergias o molestias respiratorias.
- Cólicos y algunos desequilibrios hormonales.
- Procesos relacionados con equilibrio emocional.
- Apoyo en procesos de control de peso, según valoración profesional.







